
Croquetas de atún doradas y crujientes hechas con atún enlatado tierno y hierbas frescas, acompañadas de un alioli brillante de limón y eneldo que celebra los sabores de primavera. Este plato rico en proteínas y bajo en carbohidratos se prepara rápidamente para una cena satisfactoria entre semana.
Croquetas de atún doradas y crujientes hechas con atún enlatado tierno y hierbas frescas, acompañadas de un alioli brillante de limón y eneldo que celebra los sabores de primavera. Este plato rico en proteínas y bajo en carbohidratos se prepara rápidamente para una cena satisfactoria entre semana.
En un tazón pequeño, prepare el alioli de limón y eneldo combinando mayonesa, jugo de limón, ralladura de limón, 1 cucharada de eneldo y ajo picado. Mezcle bien, sazone con una pizca de sal, cúbra y refrigere hasta servir.
En un tazón grande, deshaga el atún escurrido con un tenedor, rompiendo los trozos grandes.
Agregue los huevos batidos, harina de almendra, cebollas de primavera, 2 cucharadas de eneldo, mostaza Dijon, ajo en polvo, sal y pimienta al atún. Mezcle hasta que esté bien combinado.
Divida la mezcla en 8 porciones iguales y forme croquetas de aproximadamente 2cm de grosor.
Caliente el aceite de oliva en una sartén grande antiadherente a fuego medio-alto hasta que brille.
Coloque cuidadosamente las croquetas en la sartén, trabajando en lotes si es necesario para evitar amontonamiento.
Cocine durante 5-6 minutos por cada lado hasta que estén doradas y crujientes, asegurándose de que la temperatura interna alcance 74°C (165°F) por seguridad alimentaria.
Transfiera las croquetas cocidas a un plato forrado con papel de cocina para drenar el exceso de aceite.
Sirva 2 croquetas por persona sobre una cama de lechugas mixtas frescas, con una generosa porción de alioli de limón y eneldo al lado y gajos de limón para exprimir.
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