
Esta ensalada de zanahoria vibrante y crujiente ofrece un equilibrio perfecto de picante, acidez y frescura que es ideal para reuniones de primavera. Aliñada con cilantro fresco, ajo y un aderezo de vinagre de arroz sabroso, es un acompañamiento refrescante sin lácteos.
Esta ensalada de zanahoria vibrante y crujiente ofrece un equilibrio perfecto de picante, acidez y frescura que es ideal para reuniones de primavera. Aliñada con cilantro fresco, ajo y un aderezo de vinagre de arroz sabroso, es un acompañamiento refrescante sin lácteos.
Coloca las zanahorias cortadas en juliana o ralladas en un recipiente grande junto con las cebolletas cortadas en rodajas y el cilantro picado.
En un recipiente pequeño, bate el ajo picado, vinagre de arroz, aceite vegetal, aceite de sésamo, miel, salsa sriracha, copos de chile rojo, sal y pimienta negra hasta que quede bien mezclado.
Vierte el aderezo sobre la mezcla de zanahoria y remueve bien para asegurar que todos los ingredientes estén uniformemente cubiertos.
Cubre y refrigera durante al menos 10 minutos para permitir que los sabores se fusionen.
Justo antes de servir, remueve la ensalada una vez más y espolvorea con semillas de sésamo tostadas.
Sirve fría como acompañamiento refrescante junto con proteínas a la parrilla o como relleno para tacos y sándwiches.
Sube tu foto.