
Delicados filetes de lenguado sumergidos en huevo y ligeramente salteados hasta la perfección dorada, terminados con una salsa brillante de mantequilla con limón y vino blanco. Este clásico elegante italoamericano es perfecto para una cena sofisticada.
Delicados filetes de lenguado sumergidos en huevo y ligeramente salteados hasta la perfección dorada, terminados con una salsa brillante de mantequilla con limón y vino blanco. Este clásico elegante italoamericano es perfecto para una cena sofisticada.
Seque los filetes de lenguado con toallas de papel y sazone ambos lados con sal y pimienta.
Coloque la harina en un plato poco profundo y los huevos batidos en otro plato poco profundo.
Enharine ligeramente cada filete, eliminando el exceso, luego sumérjalo en los huevos batidos, cubriéndolo completamente.
Caliente el aceite de oliva y 15g de mantequilla en una sartén grande a fuego medio-alto hasta que brillen.
Trabajando en lotes, cocine los filetes de lenguado durante 2-3 minutos por lado hasta que estén dorados y cocidos. Transfiera a un plato caliente y cubra con papel aluminio.
Reduzca el fuego a medio, agregue el vino blanco a la sartén y raspe los residuos quemados, cocinando durante 2 minutos.
Agregue el jugo de limón y el caldo, lleve a hervir a fuego lento y cocine durante 3-4 minutos hasta que se reduzca ligeramente.
Retire la sartén del fuego e incorpore los 30g de mantequilla restante con un movimiento giratorio hasta que la salsa esté brillante y emulsionada.
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