
Esta elegante tartaleta primaveral presenta un hojaldre crujiente y dorado cubierto con ricotta cremosa con hierbas y espárragos tiernos asados. Perfecta como cena ligera o como centro de mesa impresionante para un brunch que celebra lo mejor de los productos de temporada.
Esta elegante tartaleta primaveral presenta un hojaldre crujiente y dorado cubierto con ricotta cremosa con hierbas y espárragos tiernos asados. Perfecta como cena ligera o como centro de mesa impresionante para un brunch que celebra lo mejor de los productos de temporada.
Precalienta el horno a 200°C (180°C con ventilador). Cubre una bandeja de horno grande con papel pergamino.
Desenrolla el hojaldre en la bandeja preparada. Marca un borde de 2cm alrededor del borde usando un cuchillo afilado, teniendo cuidado de no cortar completamente.
En un bol, mezcla la ricotta, ajo picado, la mitad del parmesano, ralladura de limón, hojas de tomillo, y sazona con sal y pimienta.
Extiende la mezcla de ricotta uniformemente dentro del borde marcado de la masa.
Dispón los espárragos en una sola capa sobre la ricotta, alternando la dirección de las puntas para obtener un atractivo visual.
Rocía los espárragos con aceite de oliva y sazona con sal y pimienta. Espolvorea los piñones y el parmesano restante.
Cepilla el borde de la masa con huevo batido para obtener un acabado dorado.
Hornea en el horno precalentado durante 22-25 minutos hasta que la masa esté inflada y dorada, y los espárragos estén tiernos.
Retira del horno y deja enfriar durante 5 minutos antes de cortar y servir.
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